7 fallos que no debes cometer cuando quieres perder peso.

Estaréis de acuerdo conmigo en que, aunque es importante quererse y aceptarse a uno mismo, es necesario combatir el sobrepeso y la obesidad para gozar de una salud óptima. Sobre todo en el caso de los más pequeños, ya que los peores efectos de la obesidad suelen aparecer a largo plazo y la obesidad infantil en España resulta cada vez más preocupante.
Recordad que aunque la vida son “dos días”, es importante ser un poco precavido para poder disfrutarlos al máximo y no vernos limitados si, por desgracia, tras comprarnos la gran papeleta del sobrepeso, nos toca alguna de las afecciones relacionadas con el mismo, como son: la hipertensión, la hipercolesterolemia, la diabetes tipo 2

Aun así, hay mucha gente que quiere bajar de peso sin necesidad de que su masa corporal pueda considerarse un factor de riesgo para su salud. Simplemente se esfuerzan por estilizar su cuerpo y en ocasiones llegan a preguntarse si la báscula les estará tomando el pelo.

Los resultados no se corresponden con el esfuerzo de someterse a una disciplina espartana, realizando largas sesiones de entrenamiento y llegando a pasar hambre. Es fácil que en poco tiempo aparezca la frustración y que la gente se plantee si verdaderamente todo ésto vale la pena. 

perder peso

Existen unos pequeños detalles o fallos que casi todos cometemos, pero que si los evitamos a la hora de empezar la dieta, pueden salvarla del fracaso.

7 errores comunes que no te dejan adelgazar:


Vamos a intentar arrojar luz al respecto, recurriendo a la obra de Tony Schober, un ingeniero de telecomunicaciones norteamericano, entrenador de salud y fitness, además de bloguero.


1. Como dice mi madre, “pasarse 3 pueblos”:


A veces hacer demasiado ejercicio no es necesariamente bueno.
Si eres de los que padece vagancia crónica, te suplico que no empieces a usar como excusa el “pues yo he leído en un blog que hacer deporte es malo, así que hoy me quedo en casa, ¡bueno, y mañana también!. Hacer deporte es MARAVILLOSO y buenísimo para la salud, por lo que este apartado va dirigido a los que siguen la norma de las 8 horas (8 dormir, 8 trabajar y 8 de ejercicio. Bueno, quizás eso sea un poco exagerado).
Si me dejáis daros un consejo, aunque se debe estudiar cada caso, un programa de tres sesiones semanales de entrenamiento de fuerza alternando sesiones de trabajo cardiovascular me parece bastante adecuado para perder peso.
Además, otra razón por la que recomiendo prudencia a la hora de echar horas a lo loco realizando ejercicios de alta intensidad es la posibilidad de que acabes lesionándote, así que ¡por favor, modérense!

fitness adelgazar

2. Comer demasiadas calorías.


¡NO! De nada nos sirve darlo todo en una clase de zumba y media hora en la elíptica si al salir no para de repetirse en nuestra cabeza la frase “me lo he ganado” y paramos en la tienda de chucherías que tenemos de camino a casa.
No me cansaré de repetir que a la hora de perder peso sólo el 20% lo conseguimos con las mallas puestas. El 80% del esfuerzo lo tenemos que realizar en la cocina, por ello tenemos que controlar la cantidad de alimentos que aportamos a nuestro organismo ya que, si terminamos ingiriendo más calorías de las que quemamos (y creedme que es extremadamente sencillo), adelgazar va a ser misión imposible.

3. Obsesionarse con el peso y la báscula.


¿A quién no le ha pasado? Subirse a la báscula y llevarnos la “maravillosa” sorpresa de que tras una semana controlando nuestras comidas y con la gana que pasaste la noche antes de comerte un trozo de pizza más, va la báscula y te dice que no has perdido ni un mísero gramo, ¡o lo que es peor, que has ganado unos pocos!.

Respira profundo, relájate y no la tires por la ventana (si nos dejásemos llevar por nuestros impulsos, estoy segura de que nos acabaríamos acostumbrando a ver básculas volar).

Una variación de hasta un kilo de peso DENTRO DE UN MISMO DÍA se considera totalmente normal. Además, sobre todo en el caso de las mujeres, puede haber importantes variaciones en el peso dentro del mismo ciclo menstrual.

Muchas veces los resultados son más visibles al ponernos en frente del espejo, ya que otro momento en el que la báscula nos puede engañar es cuando ganamos masa muscular, incluso habiendo perdido masa grasa.
Yo siempre recomiendo pesarse una vez por semana e intentar que las condiciones sean lo más similares posibles, a poder ser en ayunas y después de evacuar.
Me parece interesante conocer estos datos por si pueden salvar a alguien de una crisis al bajarse de la báscula, pero no quiero que se convierta en la nueva excusa fácil, al nivel de la de los “huesos anchos”.


4. Falta de constancia en la dieta:


Al intentar adelgazar, hay gente que es víctima de su propia impaciencia. Empieza con unos nuevos hábitos alimentarios y una dieta programada, y si en una semana no consigue resultados evidentes, empieza a cambiarlo todo, porque “no funciona”. De este modo resulta complicado tener éxito, ya que no dejamos que el organismo se adapte a ninguno de los programas.


La recomendación es clara: Una vez que un profesional te muestre tu nueva dieta individualizada, ármate de paciencia y no tires la toalla a la mínima.


Además, todos sabemos que perder peso de forma lenta y controlada puede ser muy beneficioso a la hora de evitar el efecto rebote, y al mismo tiempo siempre será mucho más saludable que una dieta que nos prometa resultados inminentes.

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Sólo si superamos con creces las dos semanas y vemos que no hacemos progresos de ningún tipo sería interesante comentarlo con el experto en nutrición que lleve nuestro caso, aunque lo más seguro es que no sea necesario, y sea él quien nos tenga preparada una lista de pequeñas modificaciones que pueden marcar la diferencia.


Aprovecho para decir que, personalmente, solo recomendaría seguir dietas exprés en esos casos en los que permanecer mucho tiempo con una elevada masa corporal pueda resultar más peligroso para la salud que pasar una breve temporada realizando una dieta algo agresiva, siempre que una vez logrados los objetivos se reajuste la dieta para cubrir las necesidades nutricionales del individuo.


5. Al empezar una dieta, reducir de forma drástica o eliminar lo que te gusta.


Como para todo en la vida, afrontar un proceso de adelgazamiento requiere inteligencia. No tiene sentido que, de la noche a la mañana, quitemos de nuestra dieta todo lo que nos gusta y que hasta el momento hemos consumido en tamaño industrial.
Si dejamos de comer pizza, helado y chocolate de golpe, puede que estemos cometiendo un grave error, ya que podremos prescindir de ellos el mismo tiempo que logremos mantener a raya la fuerza de voluntad. Pero, ¿cuántos días seremos capaces de aguantar?


A no ser que anteriormente hayas conseguido dejar de fumar a la primera, o que te hayas apostado la casa y el coche a que no caerás en la tentación, lo más posible es que tras unas cuantas jornadas aparezca un momento de debilidad y acabes consumiendo esos alimentos que tanto te gustan y tienes restringidos. Además, lo más probable es que este momento de flaqueza se vea envuelto en ansiedad y no nos dé por comer una onza de chocolate o una porción de pizza, sino más bien una tableta o la pizza entera. Las consecuencias las podéis imaginar, además de un tremendo dolor de barriga, lo más probable es acabar psicológicamente destrozado.

pizza saludable


Por lo tanto, lo más inteligente creo que sería controlar las calorías que se ingieren al día, introduciendo de vez en cuando una pequeña porción de alguno de esos alimentos que nos encantan, siempre de manera controlada, ya que al fin y al cabo, si se consumen con cabeza no hay alimentos que engorden.


Hay otro método, que a mi me parece muy interesante, y que usan muchos nutricionistas a la hora de planificar una dieta, y es dejar una ingesta a la semana, o un día libre, siempre que perciban que su cliente tiene “dos dedos de frente” y no va a cometer ninguna atrocidad alimentaria. Puede ser una buena opción para evitar el picoteo que se puede producir si se da libertad para consumir pequeñas ingestas de “cualquier cosa” y poder caer en el típico “por una onza no pasa nada… por un puñadito de patatas tampoco...”, ya que al final del día la suma de estas pequeñas ingestas puede haber echado por tierra nuestra planificación nutricional.


6. Marcarse expectativas poco realistas:


Los programas de adelgazamiento suelen abandonarse una vez aparece la frustración, y una manera sencilla de que ésta aparezca es ponerse metas poco realistas, de difícil cumplimiento. Lo mejor es ir marcándose retos modestos que nos irán colmando de satisfacción y así nos resultará más fácil continuar hasta alcanzar nuestro objetivo.


Lo que no tiene sentido es ponerse como meta perder cinco kilos a la semana y, al no conseguirlo, sentir que hemos fracasado y rendirnos, pensando que no lo vamos a conseguir nunca (por cierto, y si consigues adelgazar a ese ritmo te recomiendo que te preocupes también. ¡Piensa a qué precio lo estás consiguiendo!).


7. Obsesionarse con las calorías y proporciones de macronutrientes (al menos al principio):


En realidad, toda frase que responda a la forma “Obsesionarse con + algo” no depara nada bueno.


En las fases iniciales de una dieta puede que no sea muy aconsejable atormentarse con la cantidad de calorías, proteínas, grasas e hidratos. Me parece más interesante concentrar nuestras fuerzas en empezar a eliminar el picoteo, documentarnos sobre cómo debe ser nuestra dieta para perder peso cuidando nuestra salud, empezar a hacer ejercicio (o si ya lo haces “por libre” ponerte en manos de un profesional que te asesore sobre qué tipo de actividades son las más adecuadas para alcanzar tus objetivos) etc


Si además tenemos en mente no sólo perder peso, sino mejorar nuestros hábitos alimentarios, ya tendremos tiempo para controlar más las cantidades de nutrientes en fases posteriores.

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Yo creo que la conclusión que podemos sacar de los “7 consejos de Tony Schober” es, centrarnos principalmente en intentar huir de la frustración.

Procura que todos los pasos que des estén supervisados por un especialista en la materia y aunque el primer mes no aparezcan los resultados que esperabas, no te desanimes.

Con constancia y un poco de dedicación tienes el éxito asegurado.

2 Comentarios

  • Angélica

    Hace 22 horas

    Me gusto' el archivo que vi. Muy interesante a mime sirve.

    • El Peso Justo

      Hace 20 horas

      ¡Muchas gracias por tu comentario!

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